Posteado por: Juventudes Carlistas | abril 20, 2009

Programa social de las Juventudes Carlistas de Navarra (2000)

2000

Fragmento de la ponencia de las Juventudes Carlistas al 50º Congreso Federal del Partido Carlista, celebrado en Zaragoza en noviembre del 2000.

1º: Dotar al Área juvenil de mayor peso político y presupuesto económico: Ninguna acción de gobierno es viable sin la correspondiente asignación de recursos.

2º: Empleo juvenil: Una de las prioridades del Partido Carlista es combatir el paro entre los/as jóvenes. Para ello propone las siguientes acciones:

a) Suplir con medidas correctoras urgentes la escasa preparación laboral de todos los/as jóvenes y en especial los de menor formación y los/as más desfavorecidos.

b) Fomentar los servicios públicos de orientación profesional juvenil.

c) Activar y fomentar los contratos de relevo así como todos aquellos que ayuden a su inserción laboral en condiciones dignas.

3º: Vivienda: Una aspiración legítima fundamental de los/as jóvenes es poder acceder en condiciones razonables a una vivienda independiente. Las Juventudes Carlistas fomentaran la construcción de primeras viviendas de alquiler protegidas y subvencionadas oficialmente, como procedimiento más útil y menos gravoso que facilite a los/as jóvenes su emancipación, vigilando que estas subvenciones no sirvan como siempre para el abuso de los que no lo necesitan.

4º: Acceso al conocimiento y uso del propio idioma de cada nacionalidad, así como al estudio de su historia: Se plantea en el ámbito de una política lingüística a la población en general, y por supuesto, el derecho de todo/a joven a aprender y cultivar el propio idioma (cuando lo tuviese) e historia en cuanto patrimonio cultural de su nacionalidad, al margen de la zonificaciones administrativas que pudieran existir.

5º: Estilos de vida: el habito de consumo regular de tabaco, alcohol y otras drogas continua extendiéndose entre la población juvenil, sin que desde el poder se tomen las medidas eficaces que puedan evitarlo. Los accidentes de tráfico -propiciados por alcohol- han pasado a ser la primera causa de mortalidad juvenil. La irrupción de drogas de diseño además de las ya conocidas, entre los/as más jóvenes, exige un cumplimiento escrupuloso de las medidas de lucha contra las mismas contempladas en los diferentes planes autonómicos. El individualismo egoísta que se manifiesta en la emulación de los estratos más pudientes mediante la utilización de primeras marcas en todas las prendas y objetos como medio de identificación y segregación es una práctica que se debe desterrar. El desarrollo de grandes industrias para la producción de -bienes- indeseables dedicados a la juventud, como lo son las pequeñas motocicletas para jóvenes de 16 años cuya velocidad real supera o casi dobla las limitaciones legales impuestas, no debe ser permitido sino se sujetan efectivamente a la Ley.

6º: Educación: Garantizar la escolarización y la formación de toda la población juvenil atendiendo en primer término a su formación como personas y a los valores éticos y humanos, adaptándose en los conocimientos técnicos a las necesidades de la sociedad y del mercado laboral. Preparar profesionales cualificados, fomentado los estudios de postgrado y los planes de formación continua, especialmente en los/as más jóvenes investigadores. Apoyar la Enseñanza pública y la gratuidad de todo el ciclo de enseñanza, incluso superior, para quienes atendiendo las necesidades de la sociedad escojan las especialidades requeridas por la misma, y sus familias no puedan realmente sufragarla o les comporte un esfuerzo desmedido. Implicar a todas las personas, medios de comunicación, gobierno, publicidad de empresas, etc, en la acción ejemplificadora de una sociedad distinta, cuya meta es lograr la mayor felicidad para todos a través del trabajo solidario y la colaboración responsable y no la del insaciable mercado consumista, el derroche y el acaparamiento de bienes por unos pocos gracias a los pelotazos, las loterías, los desfalcos impunes y la explotación de la mayoría.

7º:Valores democráticos: Potenciar entre la juventud valores como la tolerancia, el respeto a los derechos de los demás, la igual dignidad de todos los seres humanos, la igualdad de todos ante la Ley, la solidaridad y la fraternidad universal, el libre e igual derecho de todos al acceso a la enseñanza y a la cultura, el libre ejercicio de la autodeterminación, el federalismo, la equitativa participación de todos en la dirección, gestión, y beneficios de las empresas, la implicación y búsqueda de soluciones a los problemas sociales desde una generosa y desinteresada posición, son imprescindibles para acercarnos a la democracia real y alumbrar una sociedad mas justa en la que la pobreza y los abismos diferenciales culturales, sociales y económicos tiendan a desaparecer.

8º: Ecología: La acción humana a través, sobre todo, de la tecnología moderna, supone una destrucción acelerada de los elementos naturales y, por consiguiente, de su equilibrio, con lo que la propias condiciones de la vida en el planeta se deterioran. Dado que el sistema capitalista, en su orden de valores, antepone los intereses privados de una minoría a los de la colectividad, no puede evitar que, a condición de que esa destrucción acelerada no afecte directamente a los intereses de la oligarquía, estos la propicien sin ningún tipo de control. En cambio, nuestro socialismo, puesto que antepone los intereses colectivos a los individuales, y tal aniquilación afecta a toda la colectividad, es preciso que cuide el equilibrio ecológico en base a sus propios principios en coherencia con sus propios planteamientos en todos los órdenes.

9º: Derecho a la Creatividad: Es el más profundo de la personalidad humana: es expresión de libertad, y la libertad es una experiencia plena de la identidad que solo se puede realizar en el gesto creativo, en el riesgo, en la inversión, y es expresión de amor, de la relación con el otro, con los otros.

Es cierto (como señala en una de sus obras K. Marx) que el trabajador ha perdido, en la sociedad industrial, el sentido de la creación. La de determinar y conocer la meta de su trabajo, como el artesano de la sociedad preindustrial a través del objeto que fabricaba.

Pero esto se puede y se debe restablecer a escala colectiva. El trabajador será creativo en la medida en que sea responsable, dentro de su cauce especifico, de la finalidad y modalidades de su trabajo. Es precisamente la meta de la autogestión en todos los ámbitos que proponemos las Juventudes Carlistas.

Ponencia elaborada por:

Margarita Aguinaga, Jorge Gurutxarri, Carlos Hugo Olaberri, Iruña Kormenzana y Mª Jesús Salcedo

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