Posteado por: Juventudes Carlistas | mayo 5, 2009

IDEOLOGÍA COMUNERA Y CARLISTA

comunerosLas antiguas comunidades, verdaderas repúblicas populares dentro del reino de Castilla, poseían todos los caracteres de los estados autónomos dentro de una federación. Abarcaban territorios de extensión muy variable que comprendían a varios pueblos (a veces más de cien y aún de doscientos), municipios con vida propia y autogobierno dentro de la comunidad. Tenían soberanía en todo su territorio, libre de todo poder señorial; y autoridad sobre pueblos y villas, entra las cuales ejercían el “medianeto” (arbitraje paran dirimir contiendas).

El poder de la comunidad emanaba del pueblo y se ejercía por los consejos comuneros. La sede permanente del gobierno era la ciudad o villa cabeza de la comunidad que llevaba su nombre. Los bosques y pastos (que ocupaban un lugar muy importante en la economía castellana) pertenecían a la comunidad; las aguas y el subsuelo (salinas, yacimientos metalíferos,…) eran igualmente propiedad del municipio. Con la propiedad comunal y popular de los municipios coexistía la propiedad privada de las casas y tierras de labor.

Los órganos de gobierno de las instituciones populares castellanas (comunidades municipios) eran los concejos. La palabra castellana concejo equivale a la alemana rat y a la rusa soviet. El régimen político y administrativo del reino, pues, el gobierno de los concejos. Estos eran elegidos por todos los vecinos de casa puesta (…) sin distingos de privilegios por nobleza o situación económica, pues todos eran iguales ante la ley. Lo que el fuero de Sepúlveda expresa claramente en el precepto que manda que todas las casas también del rico, como del alto; también del pobre, como del bajo; todas hayan un fuero y un coto (es decir, una sola ley y una sola jurisdicción para todos); y en aquel que ordena que; “si algunos ricos hombres, condes o potestades, caballeros e infanzones, de mio regno o de otro, vinieren a plobar a Sepúlveda, tales colomnas hayan como los otros pobladores”

Esto es lo que escribió Anselmo Carretero en 1960, en el libro “La personalidad de Castilla en el conjunto de los pueblos hispánicos”, y como podemos ver en el medievo se desarrollo un sistema de libertades populares, que se plasmo jurídicamente en los FUEROS. Estos fueron pisoteados por la monarquía centralizadora desde el siglo XV, especialmente durante el siglo XVIII, y lo que quedaba de ellos fue abolido por la burguesía liberal en el XIX cuando construye el “Estado-Nación” llamado “Reino de España”.

El Carlismo como movimiento social de masas primero y como grupo ideológico organizado como partido político después, nació como un clamor popular espoleado por la crisis agraria y el ataque a las Libertades Forales iniciada ya la primera guerra carlista, si bien es cierto que ese desencadenante concreto se dio sobre un substrato social que en las tres centurias anteriores había ido acumulando los fundamentos de sus reivindicaciones que eran transmitidos en la memoria histórica de los Pueblos y cuyos hitos podrían enlazarse directamente desde el movimiento de los Comuneros de Castilla, la resistencia que provocó la taimada conquista del Reino de Navarra y los innumerables intentos de reducirlo a provincia, así como la mutilación de los Fueros de Castilla y Aragón o el Decreto de Nueva Planta y tantas otras tropelías cometidas por la casta de gobernantes asentados en Madrid contra los derechos de los Pueblos que formaban LAS ESPAÑAS. castillacarlista

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